Santo Domingo.– El director del Departamento de Geografía de la Université Paris 1 Panthéon-Sorbonne y profesor de la Université d’État d’Haïti, Dr. Jean Marie Théodat, afirmó que las relaciones entre República Dominicana y Haití deben orientarse hacia la cooperación y el entendimiento mutuo, al considerar que “no se trata de dos naciones enemigas, sino de dos países enemistados”.

La reflexión fue expuesta durante la conferencia magistral “Porvenir de la cooperación binacional en la zona fronteriza en el contexto de crisis”, organizada por el Instituto Nacional de Migración de la República Dominicana (INM RD), con la participación de representantes de los sectores académico, diplomático, gubernamental y de organismos internacionales.
Durante su intervención, Théodat planteó que la frontera dominico-haitiana debe concebirse como un espacio de interacción y oportunidades compartidas, más que como una simple línea divisoria. En ese sentido, propuso entender la región fronteriza como “una isla dentro de la isla”, marcada por dinámicas económicas, sociales y culturales propias.
El académico recordó que hace tres décadas la frontera era vista como una zona marginal, pero destacó que hoy constituye uno de los principales puntos de intercambio comercial entre ambos países, por donde circulan diariamente millones de dólares en mercancías. No obstante, advirtió que aún persisten barreras administrativas y percepciones de desconfianza que dificultan una integración más efectiva.

Asimismo, resaltó el marcado contraste entre el crecimiento económico de República Dominicana y la prolongada crisis que enfrenta Haití. Indicó que el producto interno bruto dominicano es aproximadamente nueve veces superior al haitiano, a pesar de que ambos países cuentan con poblaciones de tamaño similar.
Según Théodat, esta realidad exige la creación de nuevos mecanismos de cooperación capaces de promover el desarrollo y la estabilidad regional. Bajo esa visión, sostuvo que la isla puede interpretarse desde dos perspectivas: una basada en las divisiones históricas y los prejuicios, y otra sustentada en la complementariedad y las oportunidades compartidas.
La actividad sirvió además como cierre de la segunda cohorte de la Maestría en Políticas Migratorias y Desarrollo en el Caribe, programa coordinado por la Escuela Nacional de Migración del INM RD.
La encargada de la Escuela Nacional de Migración, Elba Franco, destacó que las dos cohortes del programa han permitido formar a 50 especialistas de República Dominicana, Costa Rica, Panamá, Colombia, Ecuador, México, Cuba, Brasil y Venezuela, fortaleciendo las capacidades técnicas y académicas en materia migratoria.

Al concluir el evento, el viceministro de Política Exterior Multilateral del Ministerio de Relaciones Exteriores, Rubén Silié, valoró la profundidad de las reflexiones presentadas y destacó que las tensiones entre Haití y República Dominicana responden principalmente a procesos históricos y políticos, más que a una enemistad natural entre sus pueblos.
Silié subrayó que la afirmación de Théodat de que “no se trata de dos naciones enemigas, sino de dos países enemistados” invita a reconocer los vínculos históricos, humanos y geográficos que unen a ambas naciones y la necesidad de impulsar relaciones basadas en la cooperación y el entendimiento mutuo.

